Microrrelato 2

Eres como esa espina que se queda clavada y que, por mucho que lo intentes, no se va. Joder, aún me dueles.

Exasperación

Y vives, querida, buscando la perfección, sin darte cuenta de que ésta no existe y que si la quieres has de dejar de existir también.

Nana

Una gota de lluvia que cae por el cristal de la ventana de su comedor, ella estaba sentada en el sofá. Él no la vio, él disparó. Y ella sonrió, sabía lo que iba a hacer, sabía que después de la medicación haría algo así. El médico lo dijo, era ciclotímico.